Cosas de Niños. Juegos y juguetes tradiciones.
Realización artística: Carlos César Díaz Castro.
Textos: José Ángel Avilés Mayoral.

No es posible adentrarnos en la infancia sin vernos rodeados del juego, se trata de una de las actividades más importantes desarrolladas por el hombre durante su crecimiento, se dedican horas no importando las condiciones del clima u otras consideraciones espacio temporales, siempre hay tiempo, siempre existe un lugar para jugar.

Basta con echar un vistazo rápido a nuestra memoria: perviven las calles aún sin pavimentación de la ciudad de La Paz, los solares y los grandes patios muchos de ellos sombreados por árboles frutales donde bastaba un poco de imaginación, de seguir puntualmente las reglas establecidas, y conseguir el equipamiento básico: una pelota, una lata, un palo o un gis para dibujar en la tierra o acera cuando existía y una tabla larga como bate de beisbol.

Eran tiempos donde aún la tecnología no llegaba al mundo de los niños, o si existía no todos tenían la posibilidad de adquirir un juego de video, tan fascinante este invento como difícil de adquirir por su alto precio.

Bastaba un grito, un chiflido para poder reunir en un momento a los contendientes de un partido de futbol, de canicas, de trompo, balero, cani-cani, changai, hoyitos, tamaladas o el stop. El juego no tenía mayor límite del tiempo que el dictado por la llamada a bañarse y a cenar y por lo regular condicionado por el cumplimiento de las tareas escolares o el estudio previo de los exámenes.

El juego significaba y significa el desarrollo de habilidades psicomotoras: correr, saltar, esquivar, lanzar y los reflejos daban siempre como premio el reconocimiento de los compañeros y amistades muchas de las cuales nos acompañarían en años posteriores.

Cada tiempo tiene sus ventajas, al volver la mirada al juego y los juguetes no lo hacemos con la necedad de creer que solo nuestros años fueron felices o mejores, mostramos simplemente a través de estos objetos e imágenes realizados con enorme talento por Carlos César Díaz Castro una estampa de lo que fue la ciudad de La Paz, en tardes apacibles donde niños con rostros quemados por el sol, sin calzado iban tras el viento que agitaba un papalote y disfrutaban lo entrañablemente humano que es jugar.

https://soundcloud.com/radioculturaisc/61-jose-angel-aviles-mayoral-expo-cosas-de-ninos